El contenedor lleva ahí tres días. Naranja, metálico, con la boca abierta hacia la calle, tragándose lo que fue un cuarto de baño entero: azulejos verdes con motas doradas, un lavabo con pedestal, medio metro de tubería de plomo que alguien decidió no reutilizar. Nadie mira dentro. Todos miran el resultado final —el suelo de […]





